Lo que necesitas saber

¿Qué es la anticoncepción de emergencia?

La anticoncepción de emergencia (AE) es un método anticonceptivo que las mujeres pueden usar para prevenir un embarazo no deseado. Si bien los avances científicos abarcan varios tipos de productos de anticoncepción de emergencia, el método de anticoncepción de emergencia seguro que está disponible en América Latina es la anticoncepción oral de emergencia de levonorgestrel (LNG). Ésta, entre más pronto se tome, es más efectiva y debe de ser usada dentro de las primeras ciento veinte horas después de una relación sexual sin protección o cuando hubo un fallo en el método (por ejemplo ruptura del condón, olvido de la píldora). 

La este método de AE impide la fecundación del óvulo al:

1. Interferir con el proceso de ovulación: impide o retrasa la ovulación de tal manera que no habrá un óvulo disponible para la fecundación.

2. Posiblemente impedir que los espermatozoides y el óvulo se encuentren: Existen resultados contradictorios sobre el efecto en la función espermática. Los primeros estudios sugirieron que este método interfería con la motilidad de los espermatozoides por espesamiento del moco cervical. Sin embargo, existen estudios que indican que el LNG en dosis usadas para anticoncepción de emergencia no tiene efecto directo sobre la función espermática. Por lo tanto, este mecanismo de acción es todavía incierto.

¿Por qué dicen que es abortiva? ¿Lo es?

En la década de los ochenta, cuando se iniciaron las investigaciones sobre el mecanismo de acción de la anticoncepción de emergencia, los estudios mencionaban que el medicamento podía interferir con la implantación del óvulo fecundado en el endometrio. Para los sectores que consideran que la vida y la persona humana inician desde el momento de la fecundación, este se consideraba un método abortivo.

Sin embargo, desde finales de la década de los noventa, la investigación científica es contundente en afirmar que los únicos dos mecanismos de acción son los citados anteriormente y que no existe ninguna evidencia de que se afecte la implantación del óvulo ya fecundado.

En resumen: La anticoncepción de emergencia no es abortiva, pues actúa antes de la fecundación.

Y recordemos que quienes se oponen a este método suelen también oponerse a cualquier otra medida que reconozca la capacidad de las mujeres de decidir sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad…

¿Cuándo utilizar la AE?

Como su nombre lo indica, este método debe ser utilizado en casos de emergencia:

  1. La mujer es víctima de violación sexual.  
  2. El método anticonceptivo regular no se ha usado correctamente: olvido de tomar las pastillas regularmente, si la inyección no se ha colocado dentro de las 2 semanas, o cuando se está insegura de la efectividad del método anticonceptivo que se ha usado.
  3. El método anticonceptivo regular ha fallado: deslizamiento o rompimiento del condón.
  4. Se ha tenido relaciones sexuales sin usar un método anticonceptivo.

¿Tiene efectos secundarios? ¿Es peligrosa para la salud?

Efectos secundarios

En algunos casos se pueden sentir molestias como: nauseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos o dolor de senos, pero no deben tardar más de dos días. Estos efectos pueden minimizarse tomando a la vez un antiemético (fármacos que impiden el vómito  o la náusea.)

Contraindicaciones 

No existen contraindicaciones

¿Puedo utilizar la AE regularmente, cada vez que tenga relaciones sexuales?

Como su nombre lo indica, la AE es sólo para emergencias. No se recomienda como método regular pues su efectividad no es tan alta como al de otros anticonceptivos. Si vas a tener una vida sexual activa, lo mejor es que preguntes al personal de salud de tu confianza por el método que mejor se ajuste a tu edad, estilo de vida y condiciones económicas.

Por otra parte, se debe tener muy claro que la AE no protege de las infecciones de transmisión sexual, ni del VIH/SIDA.

Para tener en cuenta

  1. La venta de pastillas anticonceptivas es libre, nadie las puede negar.
  2. La AE no es un método de anticoncepción regular, se debe usar sólo en una situación de emergencia.
  3. Solo protege por una relación sexual.
  4. Tome solo el número de pastillas indicadas y en los plazos señalados.
  5. No cambie de marcas entre las dosis.
  6. La AE no te protege de las infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH/Sida.
  7. La AE no es efectiva si ya se produjo un embarazo.

Lo que necesitas saber

¿Qué es el aborto?

El término aborto se aplica a la terminación del embarazo, cualquiera que sea su causa, antes de que el feto esté capacitado para la vida extrauterina, esto puede ser antes de las  22 semanas (alrededor del cuarto mes) de gestación o cuando el feto pesa menos de 500 gramos.

El aborto puede ser:

  Espontáneo: la interrupción del embarazo se produce de forma espontánea e involuntaria.

  • Inducido: la interrupción del embarazo se hace, mediante el empleo de medicamentos o una intervención quirúrgica, después de la implantación y antes de que el producto de la concepción sea viable de manera independiente (FIGO, 1999).

 ¿Es lo mismo cuando se habla de interrupción del embarazo?

El término “aborto” no es equivalente al de interrupción del embarazo, pues si esta se realiza cuando el feto está capacitado para la vida extrauterina, su resultado final es un nacimiento, que puede ser prematuro o a término.

¿Por qué las mujeres se provocan un aborto? 

Las razones son muy diversas y dependen del contexto personal y social de cada mujer, sin embargo el objetivo común es que no se sienten preparadas para asumir la maternidad en ese momento de sus vidas, ya sea porque fueron violadas, porque no están en una relación de pareja estable, porque ya tienen el número deseado de hijas o hijos, porque no tienen los recursos económicos para hacer frente al embarazo, porque el embarazo y la maternidad interfieren con su proyecto de vida (estudio o trabajo), entre muchos otros.

No existen unas razones de más importancia o peso que otras, ya que quien establece este criterio es cada mujer en el momento particular de la vida en que se encuentra, según sus valores, sus recursos personales y sociales.

¿Qué significa despenalizar el aborto?

Despenalizar significa dejar de tipificar como delito una conducta (en este caso el aborto) castigada por la legislación penal, usualmente con penas de cárcel. En este caso específico significa que las mujeres que consienten un aborto y el personal de salud que se los realiza, no deban enfrentar un proceso judicial.

Es usual que en ciertos países, especialmente en América Latina, la despenalización del aborto se permita en ciertas causales, es decir, por causas que se consideran una excepción al delito del aborto, por ejemplo cuando el embarazo pone en riesgo la salud o la vida de la mujer, cuando el embarazo es resultado de alguna forma de violencia sexual, cuando el feto tiene alguna malformación que no le permitirá sobrevivir más allá del parto o cuando la mujer se encuentra en condiciones de pobreza.

Que el aborto esté penalizado no impide que suceda, lo que sí logra es empujar a las mujeres que lo buscan a la clandestinidad, exponiéndolas a múltiples peligros para su salud, su integridad física y hasta su vida.

¿Qué es el aborto terapéutico?

Es aquel, que como su nombre lo indica, se realiza por razones terapéuticas, es decir, cuando según criterio médico se encuentra en riesgo la salud o la vida de la mujer embarazada. Esto está establecido en la legislación de cada país, usualmente en el Código Penal. También se considera la interrupción terapéutica del embarazo, que puede ocurrir en cualquier momento del mismo y puede dar como resultado un nacimiento. 

En la gran mayoría de los países del mundo este tipo de aborto está permitido. En América Latina la excepción son Chile, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

¿Quién debería tomar la decisión acerca del aborto o la interrupción del embarazo?

La única persona que debería tomar la decisión final acerca de la interrupción del embarazo es la propia mujer. En algunos casos ella podrá escuchar el criterio de otras personas, por ejemplo su médica o médico, su pareja, su asesor espiritual, sus amigas y familiares, etc. pero ninguna de estas personas puede tomar la decisión por ella. 

Esta decisión debe estar basada en información completa sobre las implicaciones del embarazo, los procedimientos para interrumpirlo, etc. y en sus propios valores personales.

¿Por qué hay tanta polémica en torno al aborto?

Siempre ha habido mucha polémica en torno a todo lo relacionado con el cuerpo de las mujeres y con el reconocimiento de nuestra autonomía y capacidad para tomar decisiones. Durante muchísimos años, e incluso hoy, hay sectores que consideran que los padres o maridos, las iglesias o hasta el mismo Estado deben supervisar y sancionar nuestras decisiones, incluso aquellas que tienen que ver con nuestro propio cuerpo y nuestra propia vida.

Desde esa perspectiva,  se ha venido construyendo la idea de que en la decisión de interrumpir un embarazo atenta contra los “supuestos” derechos de una “supuesta” persona por nacer. Y usamos las comillas porque no se trata de categorías jurídicas claramente establecidas.

Mucho se ha debatido y se sigue debatiendo en el mundo sobre el otorgarle estatus de persona a cualquier forma de vida humana. Es una discusión compleja y no acabada, que suele despertar muchas pasiones.  Lo que no puede ponerse en discusión es el reconocimiento de que las mujeres,  embarazadas  o no,  somos seres humanos plenos y con derechos. 

Frente a los supuestos derechos de supuestas personas, nosotras hablamos de los derechos concretos de mujeres concretas: con temores y esperanzas, realidades y sueños, con proyectos de vida sobre los que deberían tener derecho a decidir.

¿Por qué hay que despenalizar el aborto, en vez de dar más anticonceptivos y mejorar la educación sexual?

Hay que hacer las tres cosas juntas. Hay que ofrecer educación sexual integral a todas las personas. También hay que facilitar el acceso a los anticonceptivos, particularmente a la Anticoncepción de Emergencia. Pero ni los anticonceptivos son infalibles ni la educación sexual es suficiente para impedir totalmente la violencia sexual ni los descuidos y fallas de las personas.

Por eso, es necesario despenalizar el aborto, es decir, no castigarlo. La ley debería castigar a las mujeres que abortan cuando no encuentren una mejor solución al embarazo no deseado.

¿Cómo puedo hacer algo para que la gente discuta más sobre este tema? 

  • Busca información en organizaciones y organismos internacionales que trabajen el tema con base en un enfoque científico y los derechos humanos;
  • Plantea el tema en debates académicos en los centros de estudio y de trabajo cuando sea pertinente; 
  • Participa en debates públicos. Cuando veas el tema en la prensa, la televisión, la radio u otros medios, no temas dar tu opinión. Infórmate y genera debate.

Lo que necesitas saber

¿Qué es un Estado laico y qué es un Estado confesional?

En términos muy sencillos, un Estado laico es aquel en el que existe independencia y autonomía entre el Estado y las iglesias, lo cual implica que este es neutral en materia religiosa, es decir, que no apoya ni otorga privilegios a una o varias iglesias en particular. En términos estrictos, en un Estado laico las creencias religiosas no influyen sobre la política nacional pero esto es mucho más difícil de lograr en la realidad.

Por su parte, un Estado confesional es aquel en que adopta oficialmente una religión, por ejemplo, a través de su Constitución Política. Esta es una práctica que cada vez es menos común en América Latina.

¿El Estado Laico significa que las religiones están prohibidas?

No, el Estado laico reconoce y garantiza la libertad de conciencia, la libertad religiosa y la libertad de culto. Sin embargo, garantiza la igualdad y la no discriminación para todas las personas, independiente de su creencia religiosa, ya sea que se adhiera a una iglesia o a ninguna.